La salvación, siempre posible.
Aunque, le disparen, a un persona, veinte tiros, en la cabeza, aunque le explote, a una persona, una bomba, al lado, el poder salvador de Dios, siempre, puede dormir, a esa persona, a su tiempo, volviendo, por tanto, a su cuerpo físico, un diamante, totalmente invisible, a los ojos físicos, de todas las personas, antes, de que, esa persona, muera en el mundo, convirtiéndose, por tanto, en un cadáver, agusanado.
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