El sueño, y la vigilia.
Una persona, puede tener, un sueño, ligerísimo, muy cercano de la vigilia, y sufrir, por tanto, esa persona, una horrible pesadilla (Muy poca unión).
Pero, esa misma persona, puede tener, un sueño, más profundo, y gozarse, por tanto, esa persona, de un sueño irracional, feliz (Una mayor unión).
Y si la profundad, del sueño, de esa persona, se hace, mucho mayor, todavía, esa persona, puede tener, un sueño, completamente racional, en el reino de los cielos, muy feliz, y por tanto, su cuerpo dormido, se vuelve invisible, en el cosmos (mundo) (Unión, mucho más grande).
Y si esa persona, se duerme, por completo, esa persona, tiene, en ese caso, un sueño, plenamente feliz, su cuerpo, se convierte, en un diamante puro, invisible a los ojos humanos, y por tanto, esa persona, se hace, una sola cosa, con la inmortalidad, de Dios-Padre (Unión total).
Y una persona, puede estar, despierta a la vigilia, muy poco, como, un niño, y por tanto, gozarse, esa persona, de una vida, completamente saludable (Muy poca separación).
Pero, esa persona, puede despertarse a la vigilia, más, como, un joven, y gozarse, también, de una buena salud (Una mayor separación).
Pero, esa persona, puede despertarse, a la vigilia, más, y más, y por tanto, esa persona, puede enfermarse, de cualquier tipo de enfermedad (Una separación grande).
Y si esa persona, se despierta, a la vigilia, por completo, esa persona, se muere, convirtiéndose, en un cadáver, tras sufrir, esa persona, una cruel agonía (Separación total).
Javier Rubio Ortín
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