La vida eterna, humana, destruida, por los interiores tenebrosos, de los planetas del cosmos.

La vida eterna humana, de unos cosmonautas de Dios (Los atlantes)….

….Es destruida, implacablemente, por el mal, de los interiores tenebrosos, de unos veinte planetas del cosmos, entre ellos, el interior tenebroso, del planeta tierra, desde hace, unos diez mil años, aproximadamente, hasta que, dicho mal, la redime del mal, enteramente, a esa vida humana, según la justicia de Dios, y esa vida humana, redimida, se vuelve, de nuevo, por tanto, viajera, libre, por todo el cosmos, por medio, de los ovnis piramidales, y con su única casa permanente, en la inmortalidad, de Dios-Padre, y totalmente reconstruida, de nuevo, o totalmente purificada, del mal, proveniente, de los interiores tenebrosos, de los planetas del cosmos.

Javier Rubio Ortín

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