La vida tenebrosa, de Jesucristo, la vida tenebrosa, de todo el mundo.

La vida tenebrosa de Jesucristo.

Como, Jesucristo, tras concluir, su crucifixión, ocultó al mundo, su conversión, en un cosmonauta, es decir, ocultó, a todos, su invisibilidad, en el mundo, el Padre, llenó a ese final, de la crucifixión, de Jesucristo, de densas tinieblas.
Y después, a lo largo, de veinte siglos, millones de personas, de todo el mundo, imitando a Jesucristo, en todo, también, han ocultado, a todos, sus conversiones en unos cosmonautas, es decir, han ocultado a todos, sus invisibilidades, en el mundo.

Javier Rubio Ortín

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