La inmortalidad, por medio, del evangelio.
Una persona, se duerme, muy profundamente, y después, esa persona, en un instante dado, desaparece del cosmos, o bien, se vuelve, invisible en el cosmos, toda ella.
¿Qué, ha sucedido?
Pues que, esa persona, se ha vuelto, inmortal, por medio, del evangelio, y por tanto, esa persona, no se convertirá, en un cadáver, jamás, por toda la eternidad, es decir, esa persona, vivirá, para siempre, o esa persona, no se enfermará, jamás, de ninguna enfermedad, o bien, esa persona, no padecerá, jamás, ni hambre de alimentos, ni sed de agua (Palabras de Jesucristo).
En otras palabras, esa persona, muy pronto, será, eternamente joven, para siempre, o por toda la eternidad, por medio, de sus, sucesivas, desapariciones, y apariciones, en el cielo, y en los interiores, de los ovnis piramidales.
Javier Rubio Ortín
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