¿Un sueño, plenamente feliz, o una vigilia terrorífica, sin sueño alguno?
Estas, dos opciones, tiene, ante sí, cualquier persona, que, habita, en el cosmos.
A / Conciliar, un sueño, plenamente feliz, y volverse, por tanto, invisible en el cosmos, sin ninguna enfermedad, de por medio, es decir, sin ningún dolor, de por medio….
B / O despertarse, por completo, a una vigilia, terrorífica, inhumana, que, concluye, en una agonía, terrible, que concluye, a su vez, en una muerte cadavérica, y en un horrible cadáver, siempre visible, a los ojos.
Lo natural, para todas las personas, es la opción A /, y lo extraordinario, o lo anormal, para las personas, es la opción B /.
El poder salvador, de Dios, ha impedido siempre, el que las personas, se vieran sometidas, a la opción B /, y por tanto, les ha dado, a todas, la opción A /.
De manera, que, si ha existido, alguna vez, en el mundo, el cadáver, de una persona, ha sido debido, a que, esa persona, ha optado, por la opción A /, y después, Dios, en lugar de volver invisible, a esa persona, en el cosmos, inmediatamente, ha optado, por dejar, que su cuerpo, se pudriera, en mundo, hasta solucionar, un problema grave, del mundo, de esa manera.
Javier Rubio Ortín
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