La duración temporal, de la sexualidad humana.
Mientras, la sexualidad humana, impura, apenas perdura, unos años, nada más, y después, de esto, claudica, o deja de existir, por completo, la sexualidad humana, pura, en cambio, es eterna, como, Dios, o sin ningún comienzo, y sin ningún final.
De manera, que, está muy bien, el abstenerse, de la sexualidad, impura, obra del diablo, y de los interiores de los planetas del cosmos, por parte, de las personas, hombres, y mujeres, pero, está, muy mal, el abstenerse, de la sexualidad, pura, obra de Dios, y del cielo, por parte, de todas las personas, hombres, y mujeres.
Y por tanto, la v. María, fue virgen, solamente, respecto, de la sexualidad impura, obra del diablo, pero, no era, ni es, virgen, respecto, de la sexualidad pura, obra de Dios.
¡¡¡Ninguna persona, hombre, o mujer, es virgen, respecto, de la sexualidad pura, obra de Dios!!!
Javier Rubio Ortín
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