Las apariciones de Dios, en la vida, de una persona.
Dios, es simplemente, una persona, cualquiera («Fulanito, de tal»), 100 % dormida, o bien, Dios, es una persona, cualquiera, plenamente feliz, mientras duerme.
Y por tanto, la aparición de Dios, a una persona, cualquiera, es simplemente, una manifestación, de la vida, 100 % dormida, de esa persona, a otra vida, más despierta a la vigilia, de esa misma persona.
Javier Rubio Ortín
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