Condenar, el pecado, de una persona, cualquiera…

Condenar, el pecado, de cualquier persona.

¿Qué es, eso?
Pues, eso es, una única cosa, posible, que es, condenar, a la estancia, transitoria, de esa persona, en el mundo (o en el interior tenebroso, del planeta tierra).
Pero, resulta, que, esa persona, cualquiera, cuando termine, de sufrir, una cierta cantidad exacta de sufrimiento, o mal (Ni más, ni menos), de parte, de ese mundo (o interior del planeta tierra), [R], cuya magnitud, solo Dios, conoce, con precisión, se quedará, completamente limpiada, de su pecado…
…Y por tanto, cada persona diferente, que vive, en el mundo, posee, un pecado, diferente, cuya magnitud, solo Dios, conoce, con precisión.
Y ocurre, que cuantos, más años, lleva vividos, una persona, cualquiera, en el mundo (O interior tenebroso del planeta tierra), más pequeño, es su pecado, de manera, que las personas, muy ancianas, poseen, unos pecados, muy pequeños…

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


8 + uno =