Una cueva, bellísima.

Una cueva, bellísima.

¡¡¡Eso es, realmente, un diamante gigante!!!
¡¡¡Eso es, la pirámide de Giza!!!
¡¡¡Eso es, un ovni piramidal!!!
Es decir, una cueva, de una gran dureza, de una gran simetría, de un gran orden, y de una, gran regularidad.
Y por este motivo, todo lo feo, cobijado, dentro, de un diamante gigante, con el tiempo, tiende a volverse, bello.
Y por este motivo, una persona, que viviera, cobijada, siempre (Sin salir jamás), dentro de un diamante gigante, con el tiempo, en lugar de tender, a convertirse, toda ella, en un feo, cadáver final, tendería a convertirse, toda ella, en un bello mineral, final.

Javier Rubio Ortín

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