Dos posibilidades, nada más.
1ª Jesucristo, tras su crucifixión, se volvió invisible, a los ojos humanos, por medio, del poder del Padre, en el momento preciso, en el cual, todos, los presentes, en su crucifixión, lo perdieron de vista, como, por ejemplo, Enoc, o mi madre anciana, hace unos años.
Y en este caso, la Eucaristía, es el alimento, más perfecto, que existe, pues, esa Eucaristía, supone, en ese caso, el alimentarse, de la vida inmortal, de una persona, Jesucristo.
2ª Jesucristo, murió, realmente, en la cruz, asesinado por el Padre, y posteriormente, su cadáver, resucitó, al tercer día.
Y en este caso, la Eucaristía, es un alimento, totalmente imperfecto, lleno de gusanos, y lleno de podredumbre, que, por tanto, no vale la pena, el alimentarse, de ella, de ningún modo.
Javier Rubio Ortín
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