El alimento, eterno, humano.

Alimentarse, de minerales, solamente.

 

 

 

 

Durante, una eternidad, y hasta hace, unos diez mil años, ninguna persona, se alimentó jamás, por medio, de su aparato digestivo, sino, que, todas las personas, nos alimentábamos, exclusivamente, del sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, o lo que es, lo mismo, todas las personas, nos alimentábamos, exclusivamente, de nuestras mineralizaciones, o nuestras conversiones, en un diamante, de dureza máxima.

Y por tanto, podemos afirmar, que, durante, toda una eternidad, las personas, solo, nos alimentamos, de la influencia, de un mineral, de dureza máxima, o cuerpo de Dios.

 

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