Diamantes gigantes, virtuales.
Le pido, a Dios, que, a toda aquella persona, que carece de dinero, en el mundo, y que, deseara, el cobijar, a sus sueños, dentro de un diamante gigante, le genere, por medio, de su poder, milagroso, una cama virtual, cobijada, bajo un diamante gigante, también virtual, que, por tanto, esté regida, esa cama, por las mismas fuerzas, como, si fuera, esa cama, realmente, un diamante gigante, real.
Be First to Comment