El dragón rojo, deja de ser, ese dragón, rojo….
…Y se convierte, en unos cosmonautas de Dios, Hijos, e Hijas, viajeros, libres, por el cielo, y por el cosmos, totalmente desconocedores, de los interiores tenebrosos, de los planetas ilegales, del cosmos.
Javier Rubio Ortín
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