Cuando, todas las personas, pensábamos, lo mismo.

Cuando, todas las personas, pensábamos, lo mismo.

 

 

 

Es decir, cuando, todas las personas, pensábamos, a la nada, la ausencia de todo contenido, o un sueño plenamente feliz, vacío, de todo contenido.

Entonces, todas las personas, éramos, una sola persona, Dios-Padre, es decir, entonces, solo existía, una sola persona, nada más, Dios-Padre.

Y por tanto, el destino final, de todas la personas, hombres, y mujeres, será, el de convertirnos, finalmente, en una sola persona, nada más, Dios-Padre.

 

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