La inmortalidad de una persona.
Una persona, inmortal, es una persona, que, como Jesucristo, desaparece, y que, aparece, en el cosmos, un número ilimitado, de veces, sin sufrir, jamás, ninguna enfermedad, de por medio.
A esta persona, aunque, la introduzcan, en un horno, de fundición, de metales, la acribillen a balazos, la bombardee, la aviación, la intenten envenenar, con los venenos, más potentes, la crucifiquen, nadie, nadie, nadie, la podrá matar, jamás.
Javier Rubio Ortín
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