Jesucristo, sabía, perfectamente bien….
…Que, toda persona, que, nace, en el mundo, nace, para sufrir, en ese mundo, una cierta cantidad, de mal, [R], que, según la justicia redentora, de Dios, le sirve, a esa persona, para, poder liberarse, del mal, para siempre, por medio, de su desaparición, final, en el cosmos.
Y Él, pues…
¡¡¡Era, otra persona, más, como, todas las demás, personas!!!
Así que, Jesucristo, como quería abandonar, el mundo, en plena juventud, pues, se dedicó, desde entonces, a planificar, la forma, en la cual, debía de sufrir, en el mundo, su persona, todo lo que le correspondía, sufrir, para, poderse olvidar, de ese mal, para siempre.
Y en estos planes, incluyó, a su discípulo fiel, Judas, y a sus enemigos, los fariseos.
Javier Rubio Ortín
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