Nuestra, única casa, permanente, en el cielo….

Nuestra, única casa, permanente, en el cielo…

…Y en el cosmos, siempre nómadas, siempre viajeros, siempre trashumantes, por medio, de las naves de Dios…
Y viajar, al cielo, sin ninguna enfermedad-dolor-muerte, de por medio, con una frecuencia, muy grande…
Es decir, por ejemplo, vivir, unas horas, en el cosmos, y viajar, al cielo, inmediatamente después, y volver, de nuevo, al cosmos, otras, breves horas, y volver, al cielo, de nuevo, y así, sucesivamente….

Javier Rubio Ortín

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