Ofrecer, una persona, a Dios.

Ofrecer, una persona, a Dios.

Para que, Dios…
A / …Le cure, a esa persona, todas sus enfermedades, tras concluir, esa persona, su redención sufrida, del mal.
B / ….Se la lleve, a esa persona, de este mundo, haciéndola, desaparecer, del cosmos (Mundo).

Debemos, de introducir, siempre, a esa persona, dentro de una pirámide, muy bella (o muy regular), hasta que, Dios, actúe, sobre ella, en un sentido, o en otro.
Es decir, debemos de imitar, en todo, a los faraones egipcios, de hace, ocho mil años.

Javier Rubio Ortín

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