Las enfermedades de s. Pablo.
Como, s. Pablo, terminó de redimirse, del mal, por medio, de persecuciones, peligros de muerte, cárceles, naufragios, y otros peligros mundanos, s. Pablo, no sufrió, jamás, ninguna enfermedad grave, como, por ejemplo, cánceres, infartos, etc., etc.
Y por tanto, cuando, s. Pablo, terminó de sufrir, en el mundo, lo mismo, que Jesucristo, s. Pablo, exclamó:
“Ya nadie, me cause, más sufrimientos, pues, mi persona, ya ha terminado, de sufrir, lo mismo, que, Jesucristo”
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment