El poder del cilicio voluntario.
Tiene poder, para, evitar enfermedades, y tiene poder, para curar, enfermedades.
Es decir, una persona, se puede evitar, el enfermar, en toda, su vida mundana, simplemente, practicando, esa persona, cada día, un cilicio voluntario, de una forma sistemática.
Supongamos, que, el padre, de una familia, del mundo, se enferma, de un cáncer…
… Y todos, los miembros, de esa familia, se confabulan, entre sí, para hacerse cargo, de los sufrimientos, de ese cáncer, ante Dios, por medio, de someterse, todos ellos, a un cilicio voluntario…
Pues bien, este, solo hecho, sirve ya, para que, Dios, le cure, a esa persona, su cáncer correspondiente.
Javier Rubio Ortín
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