La caridad.

El amor, a uno mismo, a los amigos, y a los enemigos.

Una persona, ama, realmente, a otra persona, si la ama, a esa otra persona, libre de la muerte, y viajera, libre, por el cielo, y por los universos, del cosmos, como, el cosmonauta, Melquisedec.
Y cualquier persona, que vive, en el mundo, se olvida, de lo que es el mal, para siempre, de una manera justa, cuando, esa persona, termina de sufrir, en el mundo, una cierta cantidad, de mal, redentora, corregidora, de las averías, de las naves de Dios.
Y por tanto, si una persona, le hace mal, a otra persona, esa persona, ayuda, a esa otra persona, a la que le hace, el mal, a olvidarse, de lo que es el mal, para siempre.

Y por tanto:
[El amor a los amigos] = [El amor a los enemigos] = [El amor propio] = [El amor, a la vida eterna, de unos cosmonautas, de Dios, como, Melquisedec, viajeros, libres, por el cielo, y por los universos del cosmos, totalmente purificados, del mal] = Caridad

Javier Rubio Ortín

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