Ser, un desgraciado, en el mundo….
Es algo, totalmente inevitable.
Sirve, para corregir, las averías, de las naves de Dios.
Y sirve, asimismo, también, de justicia divina, redentora, que, finaliza, a todas las desgracias, para siempre, en las vidas, de todas las personas.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment