La pureza de la sexualidad humana.

La pureza de la sexualidad humana.

 

 

 

Si esa, sexualidad humana, la practican, unas personas, hombres, y mujeres, 100 %, puras, que, por tanto, no generan, ni excrementos, ni orines, esa sexualidad humana, es una obra de Dios, en un 100 %, y por tanto, no está bien, el prohibirle, jamás, una obra, a Dios.

 

Pero, si esa sexualidad humana, la practican, unas personas, impuras, hombres, y mujeres, que, por tanto, generan, excrementos, y orines, esa sexualidad humana, es una obra del diablo, y por tanto, siempre, está bien, el prohibirle, una obra al diablo.

 

 

  

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


cinco × 8 =