Construir, una nave de Dios, en el mundo.
Una nave de Dios, es una casa, muy maciza, muy sólida, cuya belleza, o regularidad, es variable, dentro de unos ciertos límites, y que potencialmente, puede contener, fuego, en su interior, a veces.
Pues bien, si queremos construir, una nave de Dios, en el mundo, podemos prescindir, por completo, del fuego, porque, ese fuego, no nos sirve, para nada, y nos tenemos que limitar, a construir, una casa, muy sólida, y de una gran belleza, o regularidad.
Es decir, nos tenemos, que limitar, a construir, a un gran diamante gigante, como, por ejemplo, la pirámide de Guiza.
Es decir, la pirámide de Guiza, fue, en realidad, una nave de Dios, establecida, en el mundo, por Dios, que tenía, como objetivo, que, las personas, que la habitaran, en su interior, fueran abducidas, a otra nave de Dios, o a otro planeta del cosmos.
Javier Rubio Ortín
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