¡¡¡Dios, bendiga, a todos los ancianos, del mundo!!!

¡¡¡Dios, bendiga, a todos los ancianos, del mundo!!!

Porque, un anciano, del mundo, bendecido, por Dios, se caracteriza, por carecer, enteramente, de cadáver.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


dos − 2 =