Y quiso Dios, que, mi persona, tuviera, un gran cuerpo….

Y quiso Dios, que, mi persona, tuviera, un gran cuerpo…

…Y por tanto, Dios, varió a la felicidad humana, de tal manera, que, engordó, a mi persona, sin que mi persona, hiciera, ningún mérito, para engordar, de esa manera.

[El profeta Elías] = [Cuerpo, águilas, buitres] = [Restaurador de la verdad, y anunciador, del fin del mundo]

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


9 × ocho =