Sin sufrir, ninguna enfermedad, jamás.
Yo, le pido, a mi Dios, que, mi persona, una noche, concilie, un sueño, plenamente feliz, y por tanto, mi persona, se haga, una sola cosa, con Dios, sin conocer jamás, o sin haber conocido, jamás, ninguna enfermedad, de por medio.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment