El destino final, del sol.
Es el de transmutarse, continuamente, en la felicidad humana, en otros soles, hasta terminar transmutándose, en un sol, cuya velocidad lumínica, sea, inferior, a 10.000 Km / Segundo.
Y de esa manera, todas las personas, viajemos, hacia, unos universos, del cosmos, legales, en los cuales, nuestras naves, no corran peligro, de explosionar.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment