La obra santificadora, del Espíritu Santo.

La obra santificadora, del Espíritu Santo.

Ha consistido, siempre, en transmutar, a unas personas, completamente animalizadas, por el interior tenebroso, del planeta tierra (Personas impuras), en unos cosmonautas, sabios en la verdad, viajeros, libres, eternos, inmortales, por el cielo, y por los universos del cosmos, totalmente limpios, del conocimiento, del planeta tierra, para siempre, o por toda la eternidad (Personas puras).

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


× 5 = veinte