Dos asuntos, totalmente ajenos, entre sí.

Dos asuntos, que, no tienen, nada que ver, entre sí.

1º El enfermarse, y el morirse, una persona, o el pudrimiento total, de esa persona (No desaparecer, del cosmos).

2º El viajar, al cielo, una persona, o la mineralización total, de esa persona, por medio, de un sueño, muy feliz (Desaparecer del cosmos).

Si una persona, desea, el evitarse, por completo, el 1º asunto, lo debe de hacer siempre, por medio, del 2º asunto.
Es decir, si una persona, desea, el no enfermarse, y el no morirse, jamás, esa persona, debe de pedirle a Dios, el viajar, al cielo, por medio, de un sueño, muy feliz.

Javier Rubio Ortín

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