¡¡¡Un barco fantasma!!!

Un barco, navegando, en alta mar.

Existe, si a ese barco, lo piensa, una persona, testigo, al menos, en forma, de unas ideas, más, o menos, felices.
Y no existe, ese barco, ya, si a ese barco, no lo piensa, ninguna persona, en forma, de unas ideas, más, o menos, felices.

Y por tanto, si un barco, navegando, en alta mar, en un momento dado, deja de ser, pensamiento humano, porque, todas las personas, que lo tripulaban, son arrebatadas por Dios, a sus naves, pues, ese barco, deja de existir, enteramente, hasta que, en el futuro, ese barco, tal vez, vuelva a ser, de nuevo, pensamiento humano, por medio, de otra persona, testigo, que lo observará, completamente vacío, de presencia humana, y navegando, en alta mar, a toda máquina.

Y lo mismo, que existen, o pueden existir, los barcos fantasmas, existen, o pueden existir, también, los aviones fantasmas, los automóviles fantasmas, las casas fantasmas, los animales fantasmas, los planetas fantasmas, los universos fantasmas, los soles fantasmas, etc., etc., etc.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− uno = 6