Mi cuerpo físico. Mi casa.

Mi cuerpo físico.

¿Cuándo existe?
Pues, mi cuerpo físico, existe, únicamente, cuando, ese cuerpo físico, es, unas ideas, más, o menos, felices, pensadas, bien, por mi propia persona, o bien, pensadas, por otras personas.
¿Y cuando, no existe?
Pues, mi cuerpo físico, no existe, cuando, ese cuerpo físico, no lo piensa ya, ninguna persona, testigo, en forma, de unas ideas, más, o menos, felices.

Mi casa.
¿Cuándo, existe?
Pues, mi casa, existe, cuando, mi casa, es, las ideas, más, o menos, felices, de un pensamiento humano, más, o menos, feliz.
¿Y cuando, no existe?
Pues, mi casa, no existe, cuando, mi casa, deja de ser, las ideas, más, o menos, felices, de un pensamiento humano, más, o menos, feliz.
Así que, tanto, mi cuerpo físico, como, mi casa, pues, unas veces, existen, y otras muchas veces, pues, dejan de existir, enteramente.
Pero, mi pensamiento, más, o menos, feliz, es eterno, o inmortal, es decir, mi pensamiento, más, o menos, feliz, no deja, de existir, jamás.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


seis × = 18