S. Pablo, se santifica, enteramente.

S. Pablo, se santifica, enteramente.

Es decir, s. Pablo, termina de sufrir, en el mundo, lo mismo, que, Jesucristo.
Y por tanto, en ese momento, s. Pablo, exclama:
¡¡¡Ya nadie, me haga sufrir más, pues yo, ya he sufrido, lo mismo, que Jesucristo!!!
Y por tanto, s. Pablo, desaparece, del cosmos, completamente sano, o sin sufrir, ninguna enfermedad-dolor, de por medio.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− 4 = dos