Una persona, ante la presencia, de otras personas….
Desaparece, del mundo, sin dejar rastro, como, fue, el caso de Enoc, o Elías.
Pues bien, todo esto, significa, que:
1º Las personas, no somos, unos animales, más, del planeta tierra, es decir, las personas, no descendemos, de los monos.
2º Las personas, somos, unos cosmonautas, viajeros, por el cosmos, tal, y como, lo enseñaba, Platón.
3º El destino final, natural, de cualquier persona, no es, el de morirse, en el mundo, sino, que es, más bien, el de desaparecer, del mundo, sin dejar rastro.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment