Una persona, va a ser, atropellada, por un camión….
Y por tanto, antes, de que se produzca, ese atropello, el poder de Dios, hace viajar, al cielo, a esa persona, de una forma, totalmente placentera….
Y por tanto, cuando, se produce, ese atropello, esa persona, ya no vive, en el mundo, sino, que, vive, en el cielo….
Y poco después, el cuerpo, 100 % dormido, y atropellado, de esa persona, desaparece, del mundo, sin dejar rastro.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment