Mi obra evangelizadora.
Es muy reducida. Tal vez, de tan solo, unos cientos, de personas, nada más. No tengo, más medios, para evangelizar, el mundo.
Pero, existen, muchas personas, anónimas, detrás del evangelio, que si que tienen, el poder suficiente, para evangelizar, el mundo, entero.
Pero, como el planeta tierra, es un lugar muy adverso, para las personas, el mundo, no se podrá evangelizar jamás, de forma correcta, y por tanto, por muchos medios, que dispongan, esas personas, que están, detrás del evangelio, eterno, toda evangelización del mundo, fracasará, inevitablemente.
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