La felicidad de un corazón.
Crece, durante, el sueño, y decrece, durante, la vigilia.
Cuanto, más feliz, es un corazón, una mayor quietud, posee, ese corazón, y por tanto, más sana, es, la vida, de ese corazón.
Y cuanto, menos feliz, es un corazón, un mayor movimiento, posee, ese corazón, y por tanto, más enferma, es la vida, de ese corazón.
Un corazón, plenamente feliz, es un corazón, completamente quieto, e inmortal.
Y un corazón, de felicidad nula, es un corazón, completamente movido, y moribundo.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment