Todos, los que fueron, unos discípulos, de Jesucristo….

Todos, los que fueron, discípulos, de Jesucristo….

….Hace, dos mil años….
No murieron, sino, que, conquistaron, sus vidas eternas, o fueron, abducidos, por Dios, bien sea, al cielo, bien sea, a otros planetas del cosmos, bien sea, a los interiores, de los ovnis.
Y por tanto, todas estas personas, no dejaron, jamás, ningunos, cadáveres suyos, en el mundo.
¡¡¡Si el maestro, no deja, ningún cadáver suyo, en el mundo, pues, sus discípulos, tampoco!!!

Javier Rubio Ortín

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