El sueño, y la vigilia.

El sueño, y la vigilia.

Un sueño, completo, termina, con una persona, transmutada, en un diamante, eterno, o inmortal, por medio, de una fuerza de unión (Química del carbono) (Endurecimiento total).
Y una vigilia, completa, termina, con una persona, transmutada, en los gases, de un horrible cadáver, por medio, de una fuerza de separación (Química del fuego) (Reblandecimiento total).

Javier Rubio Ortín

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