El Dios, del bien, y el Dios, del mal.

El Dios del bien, y el Dios del mal.

 

 

 

 

¡¡¡Así es, el Dios, verdadero!!!

¿Por qué, motivo?

Pues, porque, cuando, una persona, sufre, una cierta cantidad de mal, liberadora, de parte del mundo, esa persona, queda liberada, del mal, para siempre.

El Dios, verdadero, es, por tanto, el Dios, de unas personas, cosmonautas suyas (Hijos e Hijas), viajeras, libres, por toda la creación, por medio, de millones de naves, que aspiran, a olvidarse de lo que es, el sufrimiento, para siempre, o por toda la eternidad, de una manera justa.

Y por tanto…¿Qué le debe de pedir, una persona, cualquiera, a este Dios, verdadero?

Pues, que, la ajusticie, por medio, de un cierto mal (escogido, por ella, misma), para poder verse, libre del mal, para siempre. 

Es decir, al verdadero Dios, hay que pedirle, un cierto bien, que es, la salvación, y un cierto mal, escogido, libremente, por la persona, que le hace, la petición.

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− ocho = 1