Los huesos, la quietud, y el movimiento.

Los huesos, la quietud, y el movimiento.

Los huesos, de una persona, por medio, del movimiento, de esa persona, tienden a reblandecerse, volverse, más gaseosos, y por tanto, llegar, a doler, esos huesos.
¡¡¡Y cuanto, más gaseosos, se vuelven, esos huesos, más duelen, esos huesos!!!
Y por medio, de la quietud, esos huesos, tienden, a endurecerse, más, y más, y volverse, por tanto, finalmente, un diamante, eterno, invisible, a los ojos humanos.
Y por tanto:
Huesos + [Pirámides-Diamantes (Quietud, sueño, felicidad)] = [Huesos, más sanos]

Huesos + [Horno (Movimiento, vigilia, infelicidad)] = [Huesos, más enfermos]

Javier Rubio Ortín

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