Como, mi pirámide, se parece….
….Al diamante, más duro, que existe (Dios, belleza máxima, simetría perfecta), en una medida, más, o menos, grande, mi pirámide, adquiere, el mismo poder, que posee, ese diamante, más, duro, que existe (Dios, belleza máxima, simetría perfecta), en una cierta medida, más, o menos, grande.
Es decir:
[Poder de Dios] – [Poder de mi pirámide] = [Todo, lo que no se parece, mi pirámide, al diamante, más duro, que existe] = [Asimetría, o fealdad, de mi pirámide]
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment