Durmiendo….

Durmiendo…

…Una persona, tiende a quedarse, sin gases, enteramente.
Y por tanto, una persona, durmiendo, tiende a quedarse, sin corazón, y sin pulmones.
Y por tanto, durmiendo, una persona, tiende a curarse, todas sus enfermedades.
Y por tanto, durmiendo, una persona, tiende a ser, plenamente feliz.
Y por tanto, una persona, durmiendo, tiende a volverse, completamente sólida.
Y por tanto, una persona, durmiendo, tiende a volverse, un diamante, eterno, o inmortal, invisible, a los ojos humanos.
Y por tanto, una persona, durmiendo, tiende a viajar al cielo, y hacerse, una sola cosa, con Dios.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


8 − = dos