El fruto, del árbol, del mal.
Es decir, el fruto, de habitar, las personas, en el interior tenebroso, del planeta tierra.
Los cosmonautas, Adán, y Eva, se alimentaron, del interior del planeta tierra (Árbol del mal), y se volvieron, impuros.
Y toda persona, que se alimenta, de ese árbol, del mal, o interior tenebroso, del planeta tierra, lo mismo, que, Adán, y Eva, también, se vuelve, impura.
Javier Rubio Ortín
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