La belleza, y la fealdad, de la vida humana.
Las personas, cuando dormimos, tendemos a adquirir, la belleza perfecta, de Dios.
Y las personas, durante, nuestras vigilias, tendemos a adquirir, la fealdad máxima, de un cadáver.
Persona = {Hacia, la belleza perfecta, de Dios (Sueño, química del carbono)} – {Hacia, la fealdad máxima, de un cadáver (Vigilia, química del fuego)}
Y por tanto, si una persona, se quiere, embellecer, pues, lo debe de hacer, durmiendo, esa persona, un sueño adecuado (Química del carbono).
Y así, por ejemplo, una persona, muy fea, por causa, de sufrir, una enfermedad, se puede embellecer, por medio, de un sueño, adecuado, y por tanto, esa persona, se puede curar, esa enfermedad, por medio, de ese sueño.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment