Parecerse, a un diamante, o parecerse, al fuego.

Parecerse, a un diamante, o parecerse, al fuego.

Si una persona, tiende a parecerse, a un diamante, mientras duerme, esa persona, tiende a curarse, todas sus enfermedades, y volverse, inmortal.
Y si una persona, tiende a parecerse, al fuego, durante la vigilia, esa persona, tiende a enfermarse, y tiende a morirse.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− 1 = cero