La supuesta locura, de Jesucristo.

La supuesta locura, de Jesucristo.

Para, los fariseos, Jesucristo, solo fue, siempre, un pobre hombre, con delirios, de grandeza, cuya doctrina, solo servía, para pervertir, las buenas costumbres, del pueblo.
Y a pesar, de que Jesucristo, curaba, a todas las enfermedades, y despertaba, a la vigilia, a las personas, 100 % dormidas, Jesucristo, nunca dejó, de ser, para los fariseos, un pobre hombre, con delirios de grandeza.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


ocho − 1 =