Los seguros de vida.
Están pensados, para, unas personas, que supuestamente, se van a convertir, en unos cadáveres, en el mundo, pero, no están pensados, de ningún modo, para, unas personas, inmortales, que, como, Enoc, se van a volver, invisibles, a los ojos humanos.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment