Jesucristo, y el poder protector, de Dios.
El poder protector, de Dios, se ha dedicado, siempre, a evitar, que todas, las personas, murieran, en el planeta tierra.
Pero….¿Cómo?
Pues, haciendo, desaparecer, y haciendo, aparecer, a esas personas, en el cosmos, un número ilimitado, de veces.
Y por tanto, Jesucristo, completamente vivo, como, todas las demás personas, tras su crucifixión, se dedicó, a desaparecer, y a aparecer, en el cosmos, un número ilimitado, de veces, dentro, de una vida inmortal.
Javier Rubio Ortín
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